viernes, 8 de diciembre de 2017

AMARILLO LIBERTAD DEMOCRACIA

Sin ser catalán, me siento identificado con los que se manifestaron ayer, siete de diciembre de dos mil catorce, en Bruselas, llenando las calles de color amarillo para pedir la libertad de los presos políticos catalanes, encarcelados en España por ser consecuentes con sus ideas políticas de forma pacífica.

Si en Europa consentimos que haya presos políticos, toda Europa estará en peligro de ser sometida al fascismo. No es una situación nueva; el siglo pasado toda Europa consintió que el fascismo dominase España mediante una guerra atroz, en la que no hubo familia sin algún asesinado por Franco y sus esbirros. Lo que siguió en Europa fue consecuencia de ese consentimiento cobarde: La invasión del nazismo y la guerra mundial.

Debemos aprender de la historia si no queremos que se repita lo peor. Los ladrones que ocupan ahora el gobierno de España, mediante campañas electorales pagadas con corrupción y mediante fraudes electorales, tienen los mismos propósitos y los mismos métodos antidemocráticos que Franco: Violencia contra ciudadanos pacíficos, robo de votos, persecución y encarcelamiento de sus opositores...

No puedo hablar por nadie más porque soy un ciudadano común que no representa a nadie, pero mientras pueda manifestarlo diré que

YO NO CONSIENTO QUE HAYA PRESOS POLÍTICOS

lunes, 4 de diciembre de 2017

La impotencia de los cohetes

Últimamente leo mucha divulgación científica en internet, y me da la impresión de que se repiten bastante. Incluso dan como noticia lo que ya se trató muchas veces desde hace años. sobre todo, echo en falta avances en astronáutica y astronomía. Se sigue con el empeño en usar cohetes químicos, quizá por la "maldición" de que tuvieron éxito en los años 60 del siglo pasado, incluso llegando a permitir unos paseitos de humanos por la Luna. Esos éxitos, en mi opinión, están envenenados porque no se pueden repetir si no es con un esfuerzo similar, casi sobrehumano. No es sostenible viajar al espacio en la punta de una bomba química. Los cohetes requieren recursos prohibitivos y siempre serán peligrosos. Si se intentase hacerlos más seguros con redundancia de todos sus equipos, aumentaría su masa y por tanto su necesidad de combustible, su impacto ambiental y su riesgo. Seguir usando cohetes no tiene futuro.

Pienso que hay alternativas, pero no hay nada más atractivo que los cohetes para los poderosos. Les sublima la sensación de poder que les da ver su cohete erguido como un pene gigante antes del despegue. Su rugido al despegar les hace identificarse con una fiera, como si cada uno de ellos fuera el rey de la selva.
El riesgo de que explote, que es bastante alto, también les estimula.
¿Quien les puede quitar esos juguetes? ¿Quién se va a atrever contra quien puede lanzar misiles a cualquier lugar del mundo a tal velocidad que les hace creer que nadie los puede parar?
Quizá es ese apego de los poderosos por los cohetes lo que frena la astroáutica, lo que priva al resto de la humanidad del acceso al exterior, lo que nos retrasa la posibilidad de llevar una copia de la vida terrestre a otros lugares como defensa contra una extinción en la Tierra; que llegará tarde o temprano, porque no hay nada que sea inmortal. El caso es que los humanos, después de esos saltitos a la Luna con los Apolo, no salimos de la Tierra, ni hay posibilidades, por mucho tiempo, de que vivamos fuera de aquí sin llevarnos la merienda para la excursión.

Mientras escribo esto, me pregunto a mi mismo por una alternativa a los cohetes. Me acuerdo de una que ya comenté en algún blog:
Se trata de seguir fielmente el propósito de viajar usando los recursos de los lugares por donde se viaja, adaptándose al camino. Como lo primero que tenemos que cruzar es la atmósfera y debemos vencer la gravedad terrestre, pues usemos el peso de la atmósfera para elevarnos en un globo.
Tomemos los gases del globo como propelentes y la energía solar captada por la superficie del globo para iniciar la siguiente etapa en el vacío, hasta ponernos en órbita.
En el vacío de la órbita baja no tenemos recursos materiales, pero tenemos radiación solar y campo magnético terrestre; usémoslos hasta salir de la magnetosfera terrestre.
Al salir de la magnetosfera encontramos el recurso del viento solar. Lo podemos usar mediante una vela magnética ultraliviana y extensísima, hecha de plasma que gire alrededor de la nave.
Con la energía nuclear del Sol no necesitamos acarrear un reactor nuclear para propulsarnos. Podemos recoger impulso del viento solar, y de la radiación solar, mediante una vela formada por partículas de polvo cargadas eléctricamente que giren en torno a la nave, formando un anillo planetario enorme.
Así, en unos meses acelerando poco, pero constántemente, podemos alcanzar suficiente velocidad como para llegar en una generación a la estrella más cercana, Próxima. O podemos explorar todo el sistema solar sin afectar a nuestro planeta con esos arcáicos y ruidosos cohetes.

Dejémonos de complicaciones, hagámoslo fácil adaptándonos con suavidad al entorno en vez de irrumpir en él a la fuerza, con la ridícula consecuencia de quedar en evidencia la impotencia de los penes gigantes.

jueves, 6 de julio de 2017

L'important c'est l'interface

La sutil interfaz es lo que importa entre dos medios distintos, como es la rosa, esa belleza efímera, en la canción de Gilbert Bécaud "L'important c'est la rose".

La interfaz, la superficie de contacto entre dos cuerpos o ambientes, es donde se producen casi todos los fenómenos físicos y químicos, por ejemplo en la combustión, explicada magistralmente por Michael Faraday en "La historia química de una vela".

Reflexionar sobre este hecho a la hora de buscar la explicación de los fenómenos naturales puede ser muy útil para descartar hipótesis quiméricas, grandilocuentes pero ocultas, y para centrarse en las situaciones donde hay diferencias, que muchas veces están a la vista y son pasajeras. Por ejemplo, en la búsqueda de las causas de los fenómenos geológicos se recurre con frecuencia a las profundidades de la Tierra y a hipotéticas convecciones en el manto, mientras que se desprecian las causas externas y fugaces como la meterología, a pesar de sus consecuencias a largo plazo como la erosión, el transporte y la sedimentación. También se valora poco el calentamiento interno con causas externas, como la deformación que provocan las mareas en las rocas, o el enterramiento, por la sedimentación, de minerales muy reactivos producidos en el exterior, que reaccionan luego gracias a la presión del interior.



"Toi pour qui, donnant donnant,
J’ai chanté ces quelques lignes,
Comme pour te faire un signe
En passant
Dis à ton tour maintenant
Que la vie n’a d’importance
Que pour une fleur qui danse
Sur le temps…

L’important,
c’est la rose,
l’important,
c’est la rose,
l’important,
c’est la rose,
crois-moi…
"