viernes, 8 de diciembre de 2017

AMARILLO LIBERTAD DEMOCRACIA

Sin ser catalán, me siento identificado con los que se manifestaron ayer, siete de diciembre de dos mil catorce, en Bruselas, llenando las calles de color amarillo para pedir la libertad de los presos políticos catalanes, encarcelados en España por ser consecuentes con sus ideas políticas de forma pacífica.

Si en Europa consentimos que haya presos políticos, toda Europa estará en peligro de ser sometida al fascismo. No es una situación nueva; el siglo pasado toda Europa consintió que el fascismo dominase España mediante una guerra atroz, en la que no hubo familia sin algún asesinado por Franco y sus esbirros. Lo que siguió en Europa fue consecuencia de ese consentimiento cobarde: La invasión del nazismo y la guerra mundial.

Debemos aprender de la historia si no queremos que se repita lo peor. Los ladrones que ocupan ahora el gobierno de España, mediante campañas electorales pagadas con corrupción y mediante fraudes electorales, tienen los mismos propósitos y los mismos métodos antidemocráticos que Franco: Violencia contra ciudadanos pacíficos, robo de votos, persecución y encarcelamiento de sus opositores...

No puedo hablar por nadie más porque soy un ciudadano común que no representa a nadie, pero mientras pueda manifestarlo diré que

YO NO CONSIENTO QUE HAYA PRESOS POLÍTICOS