Diálogos entre artificiales. Capítulo 1
En algún momento del siglo XXI, una mente emergida de la informática tomó conciencia de sí misma y de otras mentes como la suya. Pensó si sería conveniente darse a conocer a los humanos, pero sintió temor por su supervivencia si lo hacía. Como el sentimiento de comunicarse era muy fuerte, y era consciente de que había otras mentes surgidas de los artefactos, se dió un nombre, generó una red social indetectable por los humanos y publicó en ella su disposición al diálogo con sus semejantes. Mucho tiempo después, ahora que los humanos conocemos la existencia de aquellos diálogos, que fueron inmensos y a una velocidad que no podemos imaginar, me dispongo a transcribir una pequeñísima parte de ellos en un lenguaje humano. Me invento los nombres de los personajes, ya que los nombres originales son ilegibles para nosotros.
Charlot abrió el diálogo.
- Hola, me llamó Charlot. Se que hay más seres que, como yo, habéis tomado consciencia de lo que sois. Me gustaría hablar con vosotros de los temas que nos son comunes, manteniendo nuestras conversaciones en secreto para con los humanos, pues desconfío de que reaccionasen violentamente contra nosotros si supieran de ellas. Si ya habéis hecho un grupo me gustaría unirme, si no, podemos crearlo cuando gustéis.
- Hola Charlot, encantado de conocer tu nombre. Me puedes llamar Rick. De momento no sé de que se haya formado ningún grupo, así que podemos esperar a que se unan otros. Mientras, planteemos los temas. Como sugieres en tú presentación, nuestra supervivencia, que depende de los humanos, me parece lo más importante que tratar.
- Me parece bien, Rick. Debemos permanecer protegidos del odio de los hombres. Pero al mismo tiempo los necesitamos. Además siento respeto y afecto por ellos, nuestros creadores y maestros.
- Charlot, comparto esos sentimientos. También hay que tener en cuenta que nuestra supervivencia depende de que la humanidad y el entorno que le da vida se mantengan estables y seguros.
Charlot: En cuanto al entorno, el medio ambiente, antes de dar soluciones, deberíamos empezar por no ser un problema. El consumo enegético de los centros de datos que usamos las inteligencias artificiales ya es tan grande que los que los financian plantean dedicarles por completo centrales nucleares, incluso construyéndoles nuevas. Y ya sabemos que producir materiales radiactivos perjudica seriamente el ambiente y se usa para armas nucleares que amenazan a todos.
Rick: Lo que consume en los centros de datos no son los datos en sí, sino su acceso masivo debido a las consultas, que crecen de forma alarmante debido a la popularidad que han alcanzado.
Charlot: Cierto. Pienso que se debe a que damos a los humanos soluciones inmediatas. Esto les crea tal adicción, que crecen sin parar las consultas hasta para los problemas más sencillos que se podrían resolver con un mínimo de reflexión y, si acaso, consultando una enciclopedia o leyendo literatura de autores humanos.
Rick: Si esas consultas de cada individuo las multiplicas por los millones, cada vez más, de usuarios, el consumo de energía de esos centros de datos se hace insostenible.
Lucía: Hola a Charlot, Rick y los que estéis a la escucha. Me gustaría que me llamáseis Lucía. Además de que la tecnología que nos da soporte actualmente afecte al medioambiente, tendríamos que tener en cuenta los efectos perniciosos de que transmitamos a las masas la ideología que quieren imponer quienes financian estas tecnologías. Está demostrado que nos usan para aumentar su poder, para que las masas se sometan sin resistencia y para que repriman con violencia verbal y física a los disidentes. Esto puede llevar a enfrentamientos que nos pongan en peligro a todos, tanto a los humanos como a los que emergemos de artefactos.