Las herramientas, desde el hacha de piedra hasta las redes sociales, dan poder para el bien (ayudar a la vida) o para el mal (destruir vida o sus medios). En el caso de las redes sociales se ven estos días en los medios de comunicación efectos trascendentes en ambos sentidos.
Hacia el bien en dos casos:
- Favoreciendo la victoria electoral del progresismo en Brasil mediante los votos a Lula da Silva.
- En Serbia, uniendo a los estudiantes que han vencido en las elecciones a los políticos profesionales que gobernaban con corrupción.
Hacia el mal, dos ejemplos actuales en España:
- La violencia y saqueos promovidos mediante las redes en Barcelona.
- La violencia en Bilbao aprovechando la movilización antifascista. Violencia que da excusas a los fascistas, lo que hace sospechar que ha sido infiltrada por ellos en las protestas, seguramente mediante redes sociales, porque sigue el mismo patrón que en Barcelona: menores de edad convocados telemáticamente.