jueves, 13 de julio de 2017

Gran Mancha Roja de Júpiter. ¿Resonancia gravitatoria con los satélites?

Hoy se publican en muchos medios unas imágenes espectaculares de la gran mancha roja de Júpiter, tomadas por la sonda Juno en su séptimo sobrevuelo sobre el planeta gigante.
Quizá la gran mancha sea una rosa efímera vista a una escala de tiempo geológica, pero el caso es que perdura desde que somos capaces de ver detalles de Júpiter.
Se especula mucho sobre las causas de la duración de esta mancha. En mi opinión está sostenida por la atracción gravitatoria de los satélites más grandes de Júpiter. Estos tienen órbitas en resonancia. Las capas altas de la atmósfera de Júpiter, al no tener el freno de un suelo sólido, girarían con mucha libertad. Cada franja gira a una velocidad distinta según su latitud. Con muchas limitaciones se podrían considerar como satélites. En estas condiciones, cualquier pequeña fuerza externa, como la gravedad de los satélites, podría producir perturbaciones estables en esas capas altas de la atmósfera, separando gases de distinta densidad y por tanto con distintas propiedades ópticas. Este efecto se reforzaría en las franjas que tengan un periodo en resonancia con los periodos de los satélites. Como esas fuerzas de marea son periódicas y persisten durante millones de años, me parece probable que mantengan estables estructuras visibles en la atmósfera de los planetas gigantes, como la gran mancha de Júpiter o el hexágono de Saturno, que podría estar en resonancia con la órbita de su satélite más grande, Titán, ya que su periodo es cási exáctamente 36 veces mayor que el del hexágono.